Boda con invitados extranjeros: guía para una boda bilingüe
Invitaciones, web, ceremonia, discursos, alojamiento: cómo organizar una boda bilingüe o multicultural para que los invitados que vienen de fuera se sientan bienvenidos.
· 5 min de lectura
Una pareja hispano-italiana, una familia repartida entre Buenos Aires y Madrid, amigos de un Erasmus en Berlín: cada vez más bodas reúnen a invitados que no hablan todos el mismo idioma. A menudo es lo que hace el día inolvidable. También pide un poco más de organización.
El objetivo es sencillo: que cada invitado entienda lo que pasa, sepa adónde ir y se sienta esperado. Así se hace, paso a paso.
Avisar antes
Un invitado que viene del extranjero tiene que pedir vacaciones, reservar un vuelo y a veces solicitar un visado. Enviad el save the date entre 8 y 12 meses antes en lugar de 6, al menos a quienes vienen de lejos. Indicad la fecha, la ciudad y el aeropuerto más cercano: es todo lo que necesitan para empezar a buscar billetes.
Si algún invitado necesita visado, ofrecedle una carta de invitación firmada. Los plazos pueden superar los dos meses.
Invitaciones en dos idiomas
Funcionan dos soluciones:
- Una invitación bilingüe, con los dos textos uno al lado del otro o uno debajo del otro. Mantened el texto corto o la tarjeta se volverá ilegible.
- Dos versiones de la invitación, una por idioma, según el invitado. Más elegante, algo más caro de imprimir.
En ambos casos, remitid a vuestra web de boda para los detalles prácticos. Una invitación no tiene espacio para explicar trenes, hoteles y código de vestimenta en dos idiomas. Para los textos, nuestra guía invitaciones de boda: cuándo enviarlas y qué poner tiene ejemplos que podéis traducir.
Una web de boda en el idioma de cada uno
Para invitados extranjeros, la web de boda no es un extra: es donde encuentran todo lo que no pueden preguntaros fácilmente. Lo que debe incluir además de lo habitual:
- Cómo llegar: aeropuertos, estaciones, tiempos de trayecto, alquiler de coche, autobuses.
- Dónde dormir: algunos hoteles de distintos precios, con la distancia al lugar.
- Las costumbres: una cena que empieza tarde, la barra libre o una fiesta hasta el amanecer sorprenden a menudo. Explicad el programa para que nadie cene antes de venir.
- El código de vestimenta, con ejemplos concretos en lugar de palabras que no se traducen.
- El dinero y los regalos: lista de bodas o número de cuenta, y cómo participar desde el extranjero.
Lo más importante: que cada invitado pueda leer la web y confirmar asistencia en su idioma. Con la web de boda multilingüe de iPlanMyWedding, escribís vuestros textos en vuestro idioma, añadís los idiomas de vuestros invitados entre 36 (del inglés al japonés pasando por el árabe), y cada uno elige el suyo arriba de la página. Los botones, las fechas y el formulario de confirmación ya están traducidos; solo os quedan vuestros propios textos.
Para el resto del contenido, consultad nuestra guía qué poner en la web de boda.
Una ceremonia bilingüe
Es el momento más delicado, porque es el más emotivo: nadie quiere quedarse fuera durante los votos.
Un oficiante bilingüe, si hacéis una ceremonia civil o simbólica, es la solución más fluida. Alterna los idiomas frase a frase o resume cada parte en el otro idioma.
Intervenciones de los dos lados. Pedid a alguien de cada familia que haga una lectura o un discurso en su idioma. La ceremonia se vuelve bilingüe de forma natural, sin traducción palabra por palabra.
Un librito de ceremonia traducido, repartido a la entrada, con el desarrollo y la traducción de lecturas y votos. Los invitados lo siguen a su ritmo.
Los votos en el idioma del otro. Si habláis un poco el idioma de vuestra pareja, decir unas frases en él es uno de los momentos que más recuerdan los invitados.
Para la ceremonia civil, informaos de las normas sobre el idioma: si uno de los contrayentes no entiende el castellano o la lengua oficial, suele exigirse un intérprete.
Discursos y animación
Evitad traducir cada discurso entero: la noche duraría el doble. Mejor discursos cortos, cada uno en el idioma de quien lo pronuncia, con un resumen de dos frases en el otro. Proyectar subtítulos en una pantalla también funciona muy bien.
Para la música, pedid al DJ que mezcle los clásicos de cada país. Nada une mejor a dos familias que una pista donde todos reconocen sus canciones.
El seating: mezclar, pero no demasiado
La tentación es mezclar por completo a las dos familias. Es una bonita intención, pero un invitado sentado en una mesa donde nadie habla su idioma pasará una noche larga. La buena regla: en cada mesa, al menos dos personas que compartan idioma y, si es posible, una que hable los dos y haga de puente. Nuestro método para hacer el seating de una boda os ayuda a organizar las mesas.
Recibir a quienes vienen de lejos
Algunos detalles que marcan la diferencia:
- Una bolsa de bienvenida en el hotel: un mapa de la ciudad, algún producto local, el programa impreso.
- Una cena la víspera o un brunch al día siguiente, para que quienes han viajado disfruten de algo más que una noche.
- Un contacto en el lugar que hable su idioma, localizable si hay problemas de transporte u hotel.
- El menú traducido en las mesas, con los alérgenos.
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta antelación invitar a invitados extranjeros?
Enviad un save the date entre 8 y 12 meses antes, y la invitación 4 meses antes. Quienes necesiten visado deben saberlo lo antes posible.
¿Hay que traducirlo todo?
No. Traducid lo práctico (programa, accesos, alojamiento, confirmación) y lo emotivo (votos, lecturas). El resto puede quedarse en un solo idioma.
¿En qué idioma escribir la invitación?
En los idiomas de las dos familias. Si vuestros invitados hablan más de dos, elegid los dos principales para la invitación y ofreced los demás en la web.