Qué poner en la web de boda: las secciones útiles
Programa, cómo llegar, alojamiento, código de vestimenta, niños, confirmación: las secciones de una web de boda realmente útil, con textos de ejemplo.
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Una web de boda no necesita ser bonita para funcionar. Necesita responder, en vuestro lugar, a las preguntas que os van a hacer los invitados. A todas.
Haced el ejercicio: imaginad los mensajes que vais a recibir en las semanas previas a la boda. «¿Dónde aparcamos?», «¿Los niños están invitados?», «¿Hay algún hotel cerca?», «¿Qué significa exactamente "etiqueta campestre"?». Cada pregunta que os llega por teléfono o por WhatsApp es una sección que le falta a vuestra web.
Esto es lo que nosotros pondríamos, en el orden en que lo buscan los invitados.
Lo esencial, visible sin hacer scroll
Arriba del todo en la página de inicio, sin clics: vuestros nombres, la fecha, la ciudad. Y un botón para confirmar asistencia. Nada más.
Lo que viene después puede ser más largo, pero esos cuatro datos tienen que saltar a la vista en un móvil, porque es ahí donde la mayoría de vuestros invitados abrirá el enlace. Casi nadie lee una web de boda sentado delante de un ordenador.
El programa del día
Hora a hora, con un lugar para cada momento. Los invitados quieren saber a qué hora llegar, cuánto dura la ceremonia y si les da tiempo a pasar por el hotel entre la ceremonia y el banquete.
Un ejemplo de programa claro:
Sábado 13 de junio
- 12:30: ceremonia civil en el Ayuntamiento de Chinchón
- 13:30: ceremonia simbólica y cóctel en la Finca El Encinar
- 15:30: banquete
- 19:00: apertura del baile y barra libre
Domingo 14 de junio
- 12:00: comida informal en la finca, para quienes se hayan quedado
Si algunos invitados solo están invitados a la ceremonia y al cóctel, no les mostréis el banquete. Es un tema delicado, y una de las razones para preferir una web donde cada hogar solo vea los eventos a los que está invitado.
Cómo llegar, aparcamiento y transporte
Una dirección no basta. Añadid:
- un enlace a un mapa para cada lugar (ayuntamiento, iglesia, finca);
- dónde aparcar, sobre todo si el aparcamiento es una explanada de tierra o es limitado;
- la estación de tren más cercana y el tiempo de trayecto en taxi;
- el autobús, si hay, con sus horarios de vuelta;
- una frase sobre la vuelta a casa al final de la noche («acordaos de elegir quién conduce o de reservar alojamiento cerca»).
Este último punto no es un detalle. Es la pregunta que nadie se atreve a hacer y que, sin embargo, condiciona la noche de muchos invitados.
Alojamiento
Si la finca está en el campo, es la sección más consultada. Proponed tres o cuatro opciones de precios distintos: el alojamiento de la propia finca si lo hay, un hotel, una casa rural, un camping para los amigos que no quieren gastar mucho. Indicad la distancia en coche.
Si habéis negociado una tarifa o bloqueado habitaciones, decid hasta cuándo. Y si los alojamientos de la zona escasean, publicad esta sección pronto, ya con el save the date.
El código de vestimenta, en cristiano
«Cóctel» o «etiqueta campestre» no le dicen lo mismo a todo el mundo. Traducidlo en consejos concretos:
Ropa de verano elegante. La ceremonia es sobre césped: los tacones finos se clavan. Por la noche refresca rápido en la sierra, traed una chaqueta.
Dos frases útiles valen más que una etiqueta de moda. Si tenéis alguna petición concreta (un color que evitar, el blanco reservado a la novia, una temática), decidla con sencillez, sin disculparos.
Los niños: decidlo claramente
Es la sección que más apetece evitar y la que menos hay que evitar. Si los niños no están invitados, decidlo con cariño, pero decidlo:
Hemos decidido que nuestra boda sea una celebración solo para adultos. Sabemos que a algunos os supone organizaros, y os agradecemos mucho la comprensión. Si buscáis canguro cerca de la finca, escribidnos: tenemos algunos contactos.
Si están invitados, explicad qué hay previsto para ellos (animación, menú infantil, un espacio para dormir). Los padres se organizan mejor cuando lo saben.
La confirmación de asistencia online
Si vuestra web solo sirve para una cosa, que sea para esto. Un formulario de confirmación en la web os evita recopilar SMS, emails y respuestas dadas de pasada en una comida familiar.
Preguntad solo lo que necesitáis: asistencia por evento, número de personas del hogar, dietas especiales o alergias, si acaso la elección de menú. Cada pregunta de más es una razón para dejar la respuesta para luego. Para lo que viene después, y los recordatorios, mirad nuestro artículo sobre la confirmación de asistencia a la boda.
Lista de bodas o número de cuenta
Una sección propia, con un tono sencillo. No hace falta justificaros largamente por pedir dinero en lugar de regalos. Basta una frase: «Vuestra presencia es nuestro mejor regalo. Para quien quiera, hemos abierto un fondo para nuestro viaje a Japón». Si todavía dudáis entre las dos opciones, las comparamos en lista de bodas o dinero.
Unas preguntas frecuentes, para todo lo demás
Reunid aquí las preguntas que no merecen su propia página. Algunas que se repiten a menudo:
- ¿Puedo ir acompañado?
- ¿Hay guardarropa o algún sitio para cambiarse?
- ¿El lugar es accesible en silla de ruedas?
- ¿A quién llamar el día de la boda si hay algún problema? (Dad el número de un testigo o de un amigo, no el vuestro).
- ¿Se pueden hacer fotos durante la ceremonia?
Lo que es opcional
«Nuestra historia», la galería de fotos de la preboda, la presentación de los testigos: es agradable, le da personalidad a la web, pero nadie os lo reprochará si esas páginas no existen. Si la escribís, que «nuestra historia» sea breve. Tres párrafos, una anécdota, no vuestra biografía.
Después de la boda, la web puede tener una segunda vida: una página donde los invitados suben sus fotos del día. Lo contamos en cómo recopilar las fotos de los invitados.
Lo que es mejor no publicar
Una web de boda contiene información personal: vuestros nombres, una fecha, un lugar en el que estaréis lejos de casa, a veces fotos familiares. Unas precauciones de sentido común:
Protegedla. Una contraseña, comunicada en la invitación, basta para mantener alejados a los curiosos.
No publiquéis la lista de invitados a la vista de todos.
Evitad que aparezca en Google, salvo que de verdad lo queráis.
Guardaos vuestra dirección personal. Los invitados que quieran mandaros un regalo os la pedirán.
¿Cuándo publicarla?
En dos tiempos. Una primera versión con la fecha, el lugar y el alojamiento cuando enviéis el save the date, entre 6 y 8 meses antes. La versión completa, con el programa detallado y la confirmación de asistencia, cuando enviéis las invitaciones. Nuestro calendario para organizar una boda os ayuda a encajar estas etapas.
Si parte de la familia no habla español, pensad en los idiomas. Una pareja cuyos abuelos viven en Alemania ganará mucho ofreciendo la web en alemán, al menos el programa y cómo llegar.
La web de boda de iPlanMyWedding reúne estas secciones, la confirmación de asistencia por hogar y por evento, la protección con contraseña y varios idiomas. Pero sea cual sea la herramienta, la regla es la misma: cada pregunta que os hacen dos veces merece una línea en la web.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta un dominio propio para la web de boda?
No. Una dirección del tipo «nombre-y-nombre» en un servicio de webs de boda es más que suficiente. Un dominio personalizado es un plus si queréis una dirección corta para imprimir en la invitación.
¿Cuánto tiempo mantener la web después de la boda?
Unos meses, el tiempo de compartir las fotos y dar las gracias a vuestros invitados. Después, vosotros decidís: algunas parejas la conservan como recuerdo.